La Comisaria de la Sociedad de la Información Viviane Reding ha tomado cartas en el asunto y ha decidido revisar el marco legislativo para la descargas P2P que tantos conflictos está causando al mundo de la cultura.
Su objetivo es unificar los intereses de todas las partes implicadas y en este sentido ha afirmado que trabajará en un nuevo marco legal sencillo que permita “el consumo y acceso amigable a los contenidos digitales en el mercado de Europa, al mismo tiempo que garantice una justa remuneración a los creadores”
El hecho de que la mayoría de los internautas han descargado y descargan –que antes era compartir- archivos sujetos a derechos de autor, vía P2P, confirma la imposibilidad de convertir en delincuentes a todos estos usuarios y la necesidad de combatir a los verdaderos piratas.
Para avanzar en la búsqueda de soluciones, Reding quiere acelerar la digitalización de libros e impulsar los pagos a través del móvil, un sistema que aún necesita un marco regulador común para toda Europa, con el fin de explotar de forma ordenada el verdadero potencial comercial de estos dispositivos. Se trata de facilitar la descarga legal al menos en todos los países comunitarios.
Se trata del principio de un largo camino. Las descargas P2P siguen quitando el sueño a unos y otros. Frente al derecho de todo usuario a compartir está el de cuaquier creador a recibir beneficios a cambio de su obra; frente a un modelo de distribución atrasado que debía incluir elevados costes fijos y altos precios para el cliente final se extiende un futuro de descargas legales a bajo coste distribuídas y perfectamente contabilizadas para su justo reparto entre los players participantes.
A partir de ahora, Internet se torna en la antesala de la creatividad palpable y de la compra física; para el coleccionista de CDS, para el fan de los directos, para el recopilador de libros o para el adicto al cine.
